martes, 31 de mayo de 2011

Agregar amigos

SI!!! Si, si, si!!!!.

Lo hicieron: me ganaron la Champions y voltearon a Pep. No me cantaron el “We are the Champions”, pero supongo que es porque guardaban la poca voz que les quedaba después del partido para el griterio de la rua por las calles de Barcelona y para el concierto de Shakira del dia siguiente. Pero me regalaron la “orejuda”. Bonito regalo de cumple, si señor!

Fue un sábado de Cumpleaños Completamente Completo. No faltó de nada: comilona, pastel, velas, regalos, ¡Champions!, felicitaciones de la gente que me quiere (y a la que quiero aunque no se lo diga nunca).  Si, gracias a todos por acordaros de mi.


 Pero lo que más me impactó fue la cantidad del mensajes que tuve en mi cuenta del Facebook.
Para la gente más joven, la que vive todo el día cabeza abajo mirando un aparato que tiene vida propia y que habita entre sus manos y que les ha dado el poder de mover los dedos pulgares en un teclado milimétrico de I-pod, o I-phone o I-loquesea, a una velocidad vertiginosa,  debe ser de lo más normal que los “amigos agregados” y colegas de red sepan de su vida.

 A mi me sorprendió. Me sorprendió que gente que no he visto jamás  y que forma parte de un grupo al que estoy agregada,  me enviara sus mejores deseos como si fuésemos amigos íntimos.  Me sorprendió y me gustó ...creo.

No es que tenga muchos “amigos” en el Face, pero son muchos más de los que tengo en la vida real  -a éstos los puedo contar con los dedos de una mano y me sobran dedos...varios dedos-. Pero esta nueva manera de entender la amistad, me cuesta digerirla.  Y si no cuento a la familia ni a los compañeros de country, el resto de “amigos” de mi cuenta son realmente gente de paso y desconocidos en mi vida.  No son amigos,  son “agregados” o algo así. Para ser amigo mío se ha de ser muy, muy, muy especial.

Y  me gusta que estén ahí  (les he permitido el acceso yo), pero considero que Facebook debería cambiarles el nombre. En lugar de “buscar amigos”, clasificarlos como “busca gente interesante”, o “colegas de grupo que quieres conocer”. Pero no como amigos. Esa es una palabra muy seria para mi, como para que cualquiera se la adjudique tan a la ligera.

No concibo un amigo sin un cuerpo físico, sin una mirada sincera, sin una sonrisa de consuelo. La pequeña imagen del perfil que tienen alguno de mis colegas del face y los nombres que se han puesto  no creo que coincidan en un 100% con la realidad. Y sé de lo que hablo: mi nombre es un alias y de vez en cuándo pongo como  imagen de mi perfil un dibujo cualquiera que me guste de “google, buscar, imágenes...”.  Así que: como fiarse de una “Campanilla” o una “Pippi Langstrum”. O de un Ringo Smith... C’est pas possible!!!

Así que insto al Sr Zuckerberg (Mark para los amigos)  a que a parte de “amigos” y “familia” cree otra aplicación para poder clasificar  a este tipo de gente. Gente a la que das paso en tu vida y permisos para que sepa de ti,  pero que no son  tus amigos.


¿Cómo?  ¿qué?  ¿qué ya existe? ... Cachís, si es que siempre llego tarde a todo ;-)







jueves, 26 de mayo de 2011

Les Rambles, ya no son mis Ramblas.

 

Sé que lo que voy a contar hoy no es de lo más “in”. Quizá sea cierto y me esté volviendo “viejuna” y empiece a sentirme nostálgica, y que también sea cierto el tópico aquel  de “cualquier tiempo pasado fue mejor”, no sé... Pero es que ayer paseé por las  Ramblas y ya no son lo que eran  (caminé casi por todas ellas desde el nº 40 (Corbeto’s: mi marido me regaló para mi cumple unas botas camperas para bailar country de color chocolate con unas pequeñas incrustaciones de serpiente que son preciosísimas!. Gracias vida!) hasta Plaza Cataluña (dónde algunos “indignados” siguen de acampada y juraría que vi a Bono de U2 en la puerta del Hard Rock Cafe).


Pues eso: que las Ramblas ya no son lo que eran. Yo, sintiéndolo mucho, prefiero la Barcelona pre-pre-pre-olimpiadas. Por aquella época sentí muy de cerca muchas de las calles de  Ciutat Vella (sobre todo del Gótic ), y recuerdo muchas tardes de paseo por Las Ramblas entre el 1979 y 1981,  y ya no son aquellas  las mismas calles que me enamoraron con quince años. Estan perdiendo –si no lo han perdido ya del todo- el encanto de los comercios de antaño. Mucha gente de hoy en día no sabe que allí estaban las más selectas paragüerias, armerías, cuchillerías, sastrerías, los primeros grandes almacenes...




Recuerdo como se distinguía claramente el paso entre las distintas Ramblas: los kioscos de prensa con sus toldos verdes y sus diarios amontonados con algún trozo grande de piedra encima para que no se volaran sus páginas;  las flores en cubos de plásticos –los mismos que utilizaba mi madre para fregar- hermosas y olorosas a rebosar, y las dependientas cuarentonas maquilladísimas sonriendo y haciendo comentarios picarones cuándo mi chico paraba a comprarme una rosa. Los pajaritos enjaulados y de  mil formas, colores y trinos diferentes. Los pintores callejeros sentados en sillas de camping sujetando sus carboncillos en la boca y apoyándo el lienzo en sus rodillas dibujando retratos  y exponiendo sus dibujos colgados con pinzas de ropa. 


Cuándo llegabas casi al final de Ramblas (a lo que yo conocía por Capitanía) empezabas a ver gente más variopinta: se notaban los problemas de alcohol y drogas que tanto daño hicieron a mi generación. Indigentes estirando su mano para pedirte una moneda e ir a por más vino o jaco. Y la prostitución empezaba a asomarse con el olor del mar. Mujeres y hombres ataviados con los colores más  variopintos y los vestuarios más estrafalarios  te ofrecían sus encantos con guiños, susurros y cantos.  El mundo de Ocaña campaba por allí a sus anchas



   Notabas el sol caer entre los plataneros y subías y bajabas las Ramblas paseando, sin prisas. Sonreías al limpiazapatos que te guiñaba un ojo mientras lustraba los zapatos de algún señor trajeado que ojeaba el diario y alquilabas una silla para sentarte un ratito a descansar viendo pasar a la gente. Algún músico tocaba la guitarra y en la funda abierta a sus pies, repicaban las monedillas que les dejaban.



Durante el día y hasta bien entrada la tarde, podías pasear sin ser arrastrado por una marabunta de extranjeros; sin miedo a que te pudiera rodear ningún grupo de muchachos como si fueran tus colegas, para intentar robarte. Sin estatuas humanas porque habían muchas otras estatuas no humanas que mirar: fuentes, farolas, edificios, teatros, palacios, mercados, iglesias,... Arcos y palmeras te asaltaban por cualquier esquina;  dragones chinos en las fachadas vigilaban tu camino y hasta pusieron un  Miró por los suelos, para descansar las cervicales de tanto que había por ver.





  No sé cómo lo han hecho, pero ahora hacen que tus ojos solo se dirijan a los escaparates de las mismas marcas de ropa que hay en cualquier centro comercial. A las tiendas de souvenirs regentadas  -igual que en cualquier otra capital del mundo- por indúes que apenas hablan español (ya no quiero ni pensar en su nivel de catalán!). Por los mal llamados bares y tascas de comida rápida: pitas, bocatas, latas, sangría para llevar y helados... Que hasta los kioscos parecen más un “todo a cien” llenos de quincallas y expositores con regalitos,  que no te dejan ni ver las portadas de los diarios del mundo!. Vamos, como que juraría que no vi ningún periódico...




Ea, pues como diría Antonio Machado: todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar.  Y yo paso de la Rambla touristic point.










miércoles, 25 de mayo de 2011

28 de mayo de 2011. Mi Cumpleaños

   28 de mayo de 2011. Mi Cumpleaños



   Si, Lo tengo claro: éste sábado no quiero que la familia me cante el “Cumpleaños Feliz” alrededor de un pastel que empieza a tener un tamaño XXXXL para que quepa tanta velita. 
Que entre que cojo aire para soplar ese panel super iluminado que cada año está a punto de quemarme el  flequillo, y los míos me cantan como solo ellos saben alargando el último verso del “cumpleaaaaaaañossss Feeeeeeeeliz!!!!!, y los aplausos, y los “has pedido el deseo?, Que si, que ya está. Pero no lo digas que no se cumple. Ah! espera espera! que lo cambio. Vale ya está. ¿Seguro?, Que si!. Pero sopla ya!!!”” , etc etc etc.  siempre acaba cayendo algo de la cera de las velitas sobre la capa de chocolate  y aunque lo raspes todo de la manera más esmerada posible,  siempre queda un trocito microscópico que acaba estropeando el gusto del pastel.
  
        Éste sábado quiero algo diferente y sé que lo entenderéis (hasta los merengones tenéis que entenderlo y colaborar en concederme el deseo):
Quiero solamente brindar con cava mientras suena en las voces de los jugadores,  técnics, socis y simpatitzants del Barça el “We are the Champions”!!!!.
Y quiero que me lo canten desde Londres a pleno pulmón y desafinando. Todos emocionados, sudando, histriónicamente contentos y manteando a Pep.

 Que mientras ellos cantan el  “And we’ll keep on fighting till the end” yo escucharé:
“seguiremos luchando hasta el final” y esa frase me gusta.


      Si. Decidido. Y sin ninguna duda en el cambio. Este año lo celebro sin ellos. Que  la familia está “pa eso”: pa entender las raras peticiones de la cumpleañera. Que no todos los años se cumplen 46.  (DIOS!!! QUE POCO ME QUEDA PAL MEDIO SIGLO!!!!!)






lunes, 23 de mayo de 2011

Hasta mayo de 2015

Ya han pasado otras elecciones. Y , país de péndulo que somos, hemos pasado mayoritariamente del rojo más pasional al azul gaviotero; excepto –como no- en algunas ciudades dónde se tiene una tercera fuerza política para elegir, anaranjada y sonriente.

Cuatro años por delante para ver que ocurre con nosotros, con la gente de los barrios y los vecinos desengañados.

 Y aunque cada día que pasa me doy más cuenta de que la gente que más se queja suele ser la que menos se implica con su municipio (yo, sin ir más lejos), en estos cuatro años voy a intentar ser menos crítica. Si miro el cambio que ha hecho mi pueblo a nivel institucional no se puede negar que ha sido para mejor: la nueva biblioteca, el nuevo polideportivo, la nueva piscina municipal. Las nuevas calles peatonales del casco antiguo (que nos han dejado sin plazas de aparcamiento GRATUITO), la iluminación de la Riera, la adecuación del mobiliario urbano en plazas y parques. La nueva Plaza de la Fonería…  Aunque he echado de menos el “Sopar de Dones”  y  el poder actuar con mi grupo en alguna fiesta de barrio, pero como no hay presupuesto…. ( aunque siempre hay algo para que actúe el trío de siempre grgrgrgr….)

Si, han sido muchos los cambios a bien que hemos sufrido en el pueblo, aunque no se si son iniciativa del partido político que nos ha regentado éstos últimos cuatro años, o si eran planes que ya venían heredados de otros partidos. Es lo que tiene estar desinformada: que no puedes opinar.

Y ahora ¿qué? Entre otras cosas quedan por conseguir los grandes retos: el puerto, el apeadero de RENFE, las playas… Tenemos cuatro años por delante para  consensuar el trabajo. A ver que hacemos… os estaré observando. ;-)

Les Municipals

19 maig 2011
Queda molt poc per tornar a decidir a les urnes i la gent de a peu estem cada vegada més desencisats. Dic la gent de a peu i em refereixo a gent com jo , mileuristes, amb hipoteca i el cònjuge a l’atur sense dret a cap prestació, amb despeses que ratllen els ingressos i pregant cada dia perquè no hi vingui un gasto inesperat que superi la nòmina, perquè estalvis ja no queden, han tocat fons amb el que em toca pagar per la Renda del 2010. Em refereixo a la meva mare, vídua amb una pensió de 500 i poc euros, a la meva germana que ha de fer feines en “B” hores i hores i hores fregant  perquè la seva nòmina no dona per tirar endavant la casa amb els dos nens. Al meu germà que tan be es guanyava la vida a la construcció i que fa anys que les seves mans ja no son rugoses i blanques pel guix, sinó plenes de ferides de fer “remiendos”...

Arribant a casa llegeixo els cartells de propaganda amb els que han inundat el meu poble, els meus arbres, les parets, fanals, fins i tot la tanca de la Renfe (fa vergonya el que heu fet a l’estació de Vilassar: no respecteu res, estem al TOT S’HI VAL!!) mentre penso: com a poc 0.10 el cartell, i vaig multiplicant fins que sumo: amb els d’aquest carrer pago el rebut de la llum, o el del gas, o.... . Arribo al portal i les bústies  plena: tríptics, cartes embolicades amb plàstic, més i més paper polític. Mentre pujo a casa en venen al cap noticies  llegides als diaris com  lo de les subvencions dels iots de luxe, els Liceos on estudien fills de polítics, la corrupció, les estafes a la Seguretat Social dels de Ubrique, els Millet i senyores, ... I em venen ganes de plorar. Què ens esteu fent Senyors polítics? Perquè us en rieu de nosaltres? Perquè ens estrenyeu el cinturó si ja no es pot més: se’ns toca la panxa als ronyons?...

I aquestes eleccions son les més difícils de totes, perquè triarem a algun veí del poble al que veurem com prosperarà a no ser que sigui reelegit i ja hagi prosperat;  als regidors que abans de ser-ho eren amics que  ens parlaven de les seves misèries i ara ni ens parlen de tant altius com s’han tornat... Si, aquesta vegada em constarà molt confiar en algú. M’heu tret la confiança a cops...  Desprès parlareu de l’absentisme i dels vots en blanc... En fi...