SI!!! Si, si, si!!!!.
Lo hicieron: me ganaron la Champions y voltearon a Pep. No me cantaron el “We are the Champions”, pero supongo que es porque guardaban la poca voz que les quedaba después del partido para el griterio de la rua por las calles de Barcelona y para el concierto de Shakira del dia siguiente. Pero me regalaron la “orejuda”. Bonito regalo de cumple, si señor!
Fue un sábado de Cumpleaños Completamente Completo. No faltó de nada: comilona, pastel, velas, regalos, ¡Champions!, felicitaciones de la gente que me quiere (y a la que quiero aunque no se lo diga nunca). Si, gracias a todos por acordaros de mi.
Pero lo que más me impactó fue la cantidad del mensajes que tuve en mi cuenta del Facebook.
Para la gente más joven, la que vive todo el día cabeza abajo mirando un aparato que tiene vida propia y que habita entre sus manos y que les ha dado el poder de mover los dedos pulgares en un teclado milimétrico de I-pod, o I-phone o I-loquesea, a una velocidad vertiginosa, debe ser de lo más normal que los “amigos agregados” y colegas de red sepan de su vida.
A mi me sorprendió. Me sorprendió que gente que no he visto jamás y que forma parte de un grupo al que estoy agregada, me enviara sus mejores deseos como si fuésemos amigos íntimos. Me sorprendió y me gustó ...creo.
No es que tenga muchos “amigos” en el Face, pero son muchos más de los que tengo en la vida real -a éstos los puedo contar con los dedos de una mano y me sobran dedos...varios dedos-. Pero esta nueva manera de entender la amistad, me cuesta digerirla. Y si no cuento a la familia ni a los compañeros de country, el resto de “amigos” de mi cuenta son realmente gente de paso y desconocidos en mi vida. No son amigos, son “agregados” o algo así. Para ser amigo mío se ha de ser muy, muy, muy especial.
Y me gusta que estén ahí (les he permitido el acceso yo), pero considero que Facebook debería cambiarles el nombre. En lugar de “buscar amigos”, clasificarlos como “busca gente interesante”, o “colegas de grupo que quieres conocer”. Pero no como amigos. Esa es una palabra muy seria para mi, como para que cualquiera se la adjudique tan a la ligera.
No concibo un amigo sin un cuerpo físico, sin una mirada sincera, sin una sonrisa de consuelo. La pequeña imagen del perfil que tienen alguno de mis colegas del face y los nombres que se han puesto no creo que coincidan en un 100% con la realidad. Y sé de lo que hablo: mi nombre es un alias y de vez en cuándo pongo como imagen de mi perfil un dibujo cualquiera que me guste de “google, buscar, imágenes...”. Así que: como fiarse de una “Campanilla” o una “Pippi Langstrum”. O de un Ringo Smith... C’est pas possible!!!
Así que insto al Sr Zuckerberg (Mark para los amigos) a que a parte de “amigos” y “familia” cree otra aplicación para poder clasificar a este tipo de gente. Gente a la que das paso en tu vida y permisos para que sepa de ti, pero que no son tus amigos.
¿Cómo? ¿qué? ¿qué ya existe? ... Cachís, si es que siempre llego tarde a todo ;-)










