viernes, 27 de enero de 2012

Temps, era temps.



Siento el paso del tiempo
que me arrastra con él,
me lleva cogida de la mano
a la velocidad de un rayo de luz
imparable, firme, decidido
cegando todo a su paso
Mis pies ni tocan el suelo:
Vamos, vamos! Corre, corre!!
un nuevo día,
otra semana,
otro mes vivido.

Goteo incesante de acontecimientos,
de situaciones.
De dichas y desdichas
de gente nueva
y de gente que ya se ha ido

Días que no tienen más tiempo
y momentos  en los que no ocurre nada,
...cuánto tiempo perdido.


No hace nada era una niña llena de temores:
al mundo, al futuro,
a lo no vivido...
y hoy
casi cuarenta años después
sigo sintiendo lo mismo.






jueves, 26 de enero de 2012

25 de enero. Otro partido más. Ganado. Of course... ???




Dos grandes en el campo. Se promete una noche buena sin ser temporada navideña.

Uno quizá un poco crecido, porque cuándo continuamente te dicen que eres grande, porque realmente eres grande, acabas aunque no quieras por creértelo. El otro enfadado, rabioso.... entre ellos, cuándo están a solas, se dicen “es imposible ganar nada aquí...” .  Yo con miedo: no se si saldrán a jugar a fútbol o a rematar a los que sobrevivieron la semana pasada.

El mosaico: perfecto. Se nota que es una de esas noches mágicas, especiales.
Los jugadores a punto de salir al campo. Los últimos saludos entre compañeros de selección. Los rezagados bajan la escalinata corriendo.  Como mandan los santos cánones futbolísticos: primero los árbitros, ellos detrás... que ironía. Aquí también hay jerarquías, como en todos lados.

Calla la megafonía y el campo, lleno a rebosar, sigue cantando “Blau grana al vent, un crit valent, tenim un nom el sap tothom” ... me siento una de ellos y me estremezco aliando mi voz en silencio con las suyas: “BARÇA!, BARÇA! BAAAARÇA!!!”.

Apretones de manos sin mirarse, coreografía estereotipada de cortesía.

El Moc Moc, que comete un fallo garrafal que casi nos cuesta un gol. “Es normal, es humano...” me intento convencer. Pero: es que no hace ni dos minutos que están en el campo!!.

Están concentrados, se les ve. Paciencia. Tranquila Rosa...
Los otros, también.

Y empiezan a jugar a FÚTBOL. A ese fútbol que hace tantísimos años que no se les veía jugar. Nos miran de tu a tu, porque es un equipo grande, como nosotros. Entonces, poco a poco, se me van los miedos: no vienen a machacarnos, han venido a jugar. Y (coño!) están jugando bien.

Las típicas faltas de cada match de alto riesgo, el árbitro que perdona por igual en los dos bandos;  los que escupen, los que corren, los que driblan,... Los: uy! casi..., los aplausos y los cánticos de rigor. El cañonazo a la escuadra, los dos goles que no me tranquilizan, (que soy culé y que aún ganando sufro!!!)  La sonrisa tonta en mi cara. Sé que habrá gente que en este momento también sonríe acordándose de mi.  Los míos siguen con sus cánticos de amor, pidiéndole  que no se vaya del equipo (jajaja) y animándole  a que salga del banquillo (jajajajaja) Cambios en el equipo rival, gente fresca. Hombres que comparados a mis niños hacen dos!. Más faltas, más caídas, más empujones, más manos: “pero que hacen!!!!” . Hasta chilenas hacen!!. Y el primer gol contrario.

Ellos que confían, nosotros que sufrimos. “Venga otro gol y ya está” pensamos todos. Nosotros para alejarnos. Ellos para pillarnos.  Y las hadas se lo conceden a ellos.  (“joías” hadas!!!)

Queda poco. Los locutores imparciales hasta entonces, empiezan a aflojar los nudos de sus corbatas, abren las solapas de sus trajes de vestir, al estilo Superman y empiezan a asomar las camisetas blancas . Se les nota.  Se les siente.

Añaden tres minutos más. Y yo al borde del infarto. Como antes, sufriendo más de la cuenta por unos colores  que no han dejado de darme alegrías. Desde  mucho antes del “Dream Team” de mi Santo Hristo de mis entretelas. Cuándo de  niña  veía, comiendo pipas con mi padre, el partido del domingo  por la tarde en nuestro piso de La Sagrera,  medio enamoradilla del Tazan con bigote más guapo que he visto nunca.

Vuelvo a levantarme de la silla, DIOS! Que se acabe ya!!!! . Los míos perdiendo tiempo. Ellos arañando segundos y atacando.

PIT! PIT PIIIIIIT!!!! 

Si.
Hemos ganado. Uffff!!!
Y hemos jugado a fútbol con el enemigo
JUGADO  a  FUTBOL!!!

Gracias, merengones, por una noche como la de ayer por la noche. Habéis hecho renacer mis votos de culé por unos cuántos años más.  De culé de las de antes, de las que sufren aun en el minuto 45 ganando por la mínima.
Que hoy en día es muy fácil ser culé con el pep-dream.

lunes, 16 de enero de 2012

Concurso de Relatos Cortos, menos de 300 palabras. LA VANGUARDIA. Tema: VIAJES

 

LIVERPOOL
Por Mª ROSA ÁLVAREZ LEAL
La vida ha sido especialmente difícil para nosotros, sobre todo económicamente hablando. Pero él era un fan incondicional de The Beatles, mucho más que yo. Así que en nuestro 25 aniversario de bodas no dudamos en ampliar la hipoteca, endeudarnos un poco más y darnos el lujazo de pasar una noche en Londres y cuatro más en Liverpool. Teníamos que ir a todos esos lugares de los que tanto habíamos leído y oído hablar.
Preparamos nuestro particular Magical Mistery Tour. Con una vieja guía e internet hicimos la ruta de Londres: la línea de metro, el callejero, el hotel, el avión… No se nos quedó nada al azar. Íbamos con el miedo del que no sabe si lo ha preparado todo bien, 24 horas… pero no podíamos hacer más.
Londres y Abbey Road nos cautivaron, pero Liverpool…
Nos emocionó salir del avión y ver a John Lennon en todos lados: el nombre del aeropuerto, las estatuas, las fotos. El Submarino Amarillo en la salida… No pudimos quitarnos la sonrisa de la boca hasta el día de la vuelta. Me sentí igual que el día de nuestra boda: especial.
El autobús nos dejó cerca del hotel que hacía esquina con St. Mathew Street, dedicado en exclusiva a ellos: las habitaciones, la música ambiental, los platos del menú, los cócteles… todo allí era Beatles! Hasta el taxi  con el que hicimos todo el recorrido por sus vidas, por su música, por su ciudad.
Hacer los coros del Twist&Shout en The Cavern, tomar unas pintas en The Grappes,  y pasear por Penny Lane juntos mientras sonaba la canción , me hicieron saltaron las lágrimas de emoción.
Nuestro libro de fotos lo acabamos con la palabra: “volveremos”. Y si, quizá en las bodas de oro, pero “we will return”.



jueves, 12 de enero de 2012

Acabas de cruzar a la dimensión desconocida. Título de hoy: NIEBLA!!



Una de las cosas que más me agobian del mundo es conducir cuándo aún no ha salido el sol y encima hay niebla (bueno: niebla, hielo, nieve, fuerte viento... que  tengo yo ya más experiencia conduciendo con fenómenos atmosféricos adversos que pa’qué!!)
Y además no hablo de una neblina de marinada, no. Me refiero a una niebla espesa como la mantequilla, de esas que casi impiden el paso de la luz de los faros de la Kangoo que conduzco.  No unos faros delanteros antiniebla de esos que parecen la luz azul de una pescadería, no.... que tiene tan pocos detalles la furgoneta que llevo, que ni eso tiene. Me refiero a las de cruce. Dos tristes haces de luz que levitaban a dos palmos de distancia delante de mí y que me recordaban a una linterna cuándo se empieza a quedar sin pilas.

 Y para rematar, no tienes ningún coche delante que te sirva de guía...  Y el peazocapullo que llevas detrás y que normalmente se vuelve loco por adelantar a una tía en una furgoneta que ya ha sido multada y escarmentada por exceso de velocidad y que ahora respeta las señales como nadie, ése, el de atrás se me acojona y ni se le ocurre adelantarme.

Uf! Así he llegado hoy al trabajo. Con una sensación en el estómago como de haber desayunado serpientes inquietas en lugar de un triste café con leche. Estrés a mi!!! Lo mío ya es muchisisisisimo peor. Jeje.

Salir del túnel de Parpers siempre he dicho que es entrar en la otra dimensión. Cuándo entras ya puedes dejar sobre ti un precioso amanecer rosado. Incluso a veces una luna llena inmensa, blanca radiante, que se queda enfrente tuyo dándote acceso con su luz a la entrada del tunel.

Pero cuándo sales... Ay amigo, cuándo sales!!!!

...hoy niebla.

Durante el trayecto por la NII y la C-60 si que he encontrado una especie de humedad, muy típica de la zona del Maresme, como si te vaporizaran agua en las lunas del coche con un spray muy muy finito.
Ya una vez dentro del túnel los letreros luminosos te vaticinaban lo peor: “Velocidad limitada a 60, Niebla/Boira”.

Al salir del túnel, lo que yo os diga: “la dimensión desconocida” . La niebla casi no te dejaba ver el coche de delante. Pero despacito, uno tras otro íbamos tirando. Lo mejor ha llegado cuándo he sido la única “prima” que ha puesto el intermitente para salir a la derecha...
La salida hacia La Roca-Cardedeu, es cuesta abajo, una rampa pelín inclinada, y yo solita en aquella carretera y  sin ver nada claro ni a un palmo de distancia. Guiándome solamente por mi instinto y  por la línea blanca marcada en el suelo a mi derecha. Ni amago de luz de amanecer, ni de una triste farola. Ni la gasolinera se veía!

 Era tan triste como en un cuento de navidad  de Andersen


Y ala! Ahí voy yo camino de la siguiente rotonda con la esperanza de que algún coche me pase delante para guiarme por la carretera de Sta Agnés hasta la próxima rotonda.... yunamierda! Ni Diós!  Pero dónde se ha metido la gente que cada mañana viene conmigo a currar???? Se han dormido todos hoy o que???

Y lo más triste es cuándo ni si quiera de cara te encuentras con otros coches.... Te sientes sola y  perdida, como un chucho abandonado..... snif...

Y como para quitar el miedo mi abuela me dijo que nada mejor que rezar o cantar,  así he llegado hoy a Llinars a las 7 y 45 de la mañana :cantando como una loca y dando gracias a Dios (y a San Cristóbal) por los favores recibidos.
Si es que aunque no quiera, tengo que creer.... ;-)




                       

miércoles, 11 de enero de 2012

Labor lætitia nosta”": “En el trabajo está nuestra alegría"



Ya ha pasado otro año.  Un año más vivido y cumplido.
Repasándolo y como contable que soy, ya lo he punteado, le he puesto el visto bueno y lo he archivado. Ha sido un año medianamente bueno. Sin beneficios, pero cerrado sin descuadres.

Lo difícil, creo que está por llegar. Tengo la sensación de que este 2012 va a ser duro... muy duro. Por todos los medios hay que intentar mantener el empleo porque pinta difícil el tema del trabajo. Lo jodido está cuándo resulta que tu jefe ya se ha jubilado. Y aunque la empresa va funcionando sin él (solamente viene un día a la semana a “despachar”), la crisis nos está tocando. No hundiendo, pero si tocando. Y mantener un negocio que no genere beneficios no lo hace nadie, por muy altruista que sea.

Son muchos los clientes nuestros que tenían micro-empresas. MiPYME que las llaman: micro, pequeñas y medianas empresas,  talleres de 4 o 5 trabajadores la mayoría,  muy típicos en Cataluña:  empresarios autónomos, sus parejas e  hijos y algún que otro empleado asalariado.
De éstos, de los pequeños empresarios que durante muchos años se han alimentado las arcas del estado a base de bombardearlos a impuestos y mandangas, cada vez quedan menos. Y los que quedan ya nos lo dicen: “si no cambia la cosa,  acabaremos cerrando...”.
Raro es no pasear por un polígono industrial y ver cada dos por tres naves con letreros de “se alquila” o “se vende”. Lo que le da vida a la sociedad, el trabajo, esta agonizando  por no decir muriendo.

Los que quedan abiertos aguantan a base de ser familia. A los trabajadores ajenos, empezaron a despedirlos hace ya un par de años. He hablado con grandes especialistas de mi sector (artes gráficas) currantes de manos rudas y ojeras de tanto madrugar,  que casi se han tenido que especializarse en fiscalidad, contabilidad y finanzas. Y si no, han tenido que pagar los servicios de gestores o asesores para poder cumplir con todas las legalidades que el mundo mercantil acarrea. Gente que quiere trabajar, que en un corto espacio de tiempo, en 10 o 15 años han ganado dinero,  pero que también han generado  puestos de trabajo. Gente que pasaron de ser empleados a empleadores allá a finales de los 70  y que han vivido las vacas gordas del negocio. Muchos de ellos aún en edad laboral, a corto plazo de jubilación. Asustados por el futuro del negocio familiar y angustiados porque saben que sus hijos no podrán tirar adelante

Luego están las grandes empresas, las multinacionales que te obligan a pasar por el tubo si quieres trabajar con ellas. Casi te obligan a pagar por trabajar!!. Un concepto que yo no entendía y que se ha vuelto muy común, por lo visto. Gente con la que no acabas de crear un lazo de contacto, porque continuamente se renueva. Van cambiando de departamentos y conforme ascienden/descienden, se vuelven más insoportables. Y sus secretarias se convierten en filtros de fino micraje que dificultan muchas veces mi trabajo.

Por suerte, mi jefe es un hombre emprendedor y cuándo hace años empezó a ver tambalearse el sector en Europa, empezó a tantear el mundo. Tenemos almacén en Casablanca y si no lo hemos abierto todavía en Egipto (ay! Egipto de mis amores, un día te iré a ver), es por la complicada situación política que están viviendo allí ahora.


Así que así estamos: bailando en la cuerda floja.

Años atrás no me hubiera importado: me hubiese comido el mundo, hubiese removido cielo y tierra para encontrar un  trabajo. Además no me importaba trabajar de lo que fuera: he sido camarera, charcutera, carnicera, panadera, y un montón más de oficios de los que acaban en “era”. O sea: pura y duramente currante.

Pero después de un accidente con un cuchillo tras una dura y muy larga jornada laboral en un supermercado, decidí que ya estaba bien, que necesitaba algo más “tranquilo”.  Reciclé mis estudios de Administración y busqué trabajo de “lo mío”.

Lo encontré y descubrí otra Rosa.

Descubrí que lo que más me gusta, lo que realmente me realiza, es el mundo de los negocios, el estrés de los números, los papeles, las carpetas y los ordenadores.  El timbre del teléfono sonando en mitad de un trabajo que requiere toda mi atención; un balance que no cuadra, mediar entre los trabajadores y el jefe; las facturas con precios erróneos: llamar al proveedor o al cliente y arreglar el tema. Los cambios y fluctuaciones de la moneda, los stand-by, el yen el dólar, las conversaciones en inglés macarrónico con chinos, japoneses, indios, alemanes. Mi poquito francés con secretarias de voz de cascabel de Casablanca. La responsabilidad trimestral fiscal contable y administrativa... 
Si. Son ocho horas al dia en las que realmente me siento bien. Mis mejores horas. Las más activas.
Y lo “peor” es que cuánto más estrés haya, más disfruto en mi trabajo

Claro, que eso pasa factura. Conforme el día se va acabando, yo voy apagándome con él. Ya no tengo treinta años, y los cuarenta se me empiezan a quedar muy atrás. Una empieza a notar en la espalda el peso de la vida, y el llevarse las responsabilidades a casa. 

Así que, si pasara algo, creo que me costaría mucho, mucho, empezar de nuevo, empezar de cero.  Llevo tanto tiempo en esta empresa, que ya me conocen de sobras: no he de estar demostrando lo que soy y lo que hago, ya lo saben.

Pero lo dicho, tal y como están las cosas...

Pero bueno. No me voy a anticipar a los acontecimientos. Lo que tenga que ser será. Y mi propósito de este año 2012 es apartarme de los malos rollos. Así que ahora mismo me aparto de este pensamiento negativo. Adiós!!