Siempre estas a mi lado
desde tiempos infinitos:
cuando yo era un niña
tan inalcanzable
tan perfecto...
ya por entonces supe que crecería contigo.
El destino nos ató con fuerza:
un eslabón de nueva vida
soldó nuestras almas.
Y a veces el azar nos ata de cara
y entonces todo son besos.
Otras, las más, de espaldas,
pero lo vamos superando
aunque cada vez ha de ser mayor el esfuerzo.
Sólo tu sabes lo que me hiere.
Te has convertido en el reflejo
más claro
Pero también creas en mi
mis mejores sonrisas,
mis miradas más tiernas,
momentos de ensueño
Tus abrazos aún me estremecen
después de tanto tiempo.
Tal vez sea rutina
o quizá amor eterno
...¿quién sabe?
¿quién se atreve a juzgar lo que yo siento?
Solo sé que eres mi compañero
desde tiempos ancestrales.
El que está ahí
Al que, cuando abro los ojos
por la mañana
a veces
-en contadas ocasiones-
le susurro en silencio un “te quiero”
que me sale del alma


No hay comentarios:
Publicar un comentario