miércoles, 8 de junio de 2011

Cuidado!!! que vienen curvas....



Bueno!!! Por fin!!! Llegó el dia esperado!!!
Me gusta el refrán que dice “la mejor venganza: esperar a ver pasar el cadáver de tu enemigo por la puerta de tu casa”. Y creo que he visto pasar ante mi el ataúd de las tallas 36!

Una revista de las de más renombre y pedigrí en el mundo de la moda, ha puesto en la portada  de su edición italiana a mujeres-mujeres con pechos generosos, caderas redondeadas, grandes muslos, marcadas barriguitas... Mujeres con curvas y extravagantemente sexys. Mujeres generosas, de hombros carnosos y a las que no les sobresalen los huesos ni de las caderas, ni de las costillas, ni de las clavículas.  Mujeres a las que les sienta de fábula tener el peso que tienen. Mujeres de las que no entran en las tallas estándares de los "pronto modas" de los centros comerciales.

Vistas las fotografías y el making of, solo me queda decir: BELLAS! Y además con acento italiano, que suene así: “bel.las”.

Dudo que ninguna persona en su sano juicio tenga ninguna duda a la hora de valorar en positivo la belleza entre ellas y las anoréxicas que desfilan en las grandes pasarelas del mundo. Y son -somos- muchísimas más las mujeres   que nos acercamos a éste canon de belleza exuberante que al de las super-super divinitys newyorkinas: delgadas y blanquecinas. Así que por favor, a quién corresponda: no lo dejen como una portada más y conviértanlo en una filosofía de vida. Por el bien de nuestras hijas.

Las mujeres de hoy en día ya tenemos  bastante con trabajar, sacar hacia delante a una familia, ser madres, esposas, amigas..., formarnos intelectual y físicamente, etc etc,  para encima tener que estar pendientes de los kilos de más.  Y no hablo de “pasar de todo” y cruzar la frontera de la obesidad, sobre todo si ello trae consigo problemas de salud,  pero yo misma he vivido en mis propias carnes –nunca mejor dicho-  el sentir la dureza de no entrar en el canon de las tiendas de ropa de moda en las tallas 36 (vamos... ni de coña) pero tampoco en una 40, ni una 42... cuándo son mis tallas habituales de pantalón. Y me he sentido “gorda” cuando en alguna ocasión  al ir a comprarme un bikini y  pedir una talla 95 B de pecho alguna dependienta joven y descarada me ha contestado que “tallas tan grandes no tienen”.

Así que GRACIAS Tara, Candice y Robyn por destaparos y mostrarnos que soy MUJERES espectacularmente hermosas, y demostrar ante el mundo que unos senos voluptuosos, un muslo redondeado y la curva carnosa de una cadera son muy, muy, muy sexys.






 


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